viernes, 16 de enero de 2009

Segregación por sexos


Dando vueltas por las páginas de EL PAIS, veo un reportaje sobre la concertación -o no- de las distintas autonomías con colegios donde se da la segregación por sexos, incluido el profesorado. En los colegios de niños el profesorado es masculino, y femenino en el de las niñas. Si no lo has hecho, léelo, por favor. A mí me parece que no es suficiente con quitar la subvención a los colegios que ejerzan la segregación por sexos. No debería darse en ningún colegio, esté concertado o no. No es un tema de libertad de elección de los padres. Se trata de la obligación del Estado de velar por una educación de calidad, abierta, sin prejuicios, sin condicionantes. La Constitución prohíbe la discriminación por razón de sexo. Los padres que matriculan a sus hijos en estos colegios los están discriminando por razón de sexo. Yo no se si es legal o no. Sí se que es una estupidez.

Si antes de que pueda abrirse un hospital o un nuevo servicio dentro de éste, hay que acreditarse ante la autoridad sanitaria, implicando con ello que se cumplen una serie de requisitos, lo mismo ocurre con los colegios, éstos deben cumplir una serie de condiciones para que puedan ser considerados como tales. Si no se cumplen, no se puede abrir el colegio. Y uno de esos requisitos debería ser la no segregación por sexos. Independientemente de que haya subvención o no.

Si se siguen permitiendo estas tonterías mañana podríamos encontrarnos, por ejemplo, cines o restaurantes donde sólo se permitiera entrar a personas del mismo sexo. ¿Por qué no?

(la foto la he tomado del propio periódico)

Hacer patria



Está bien esto de que el vino de Jerez sea noticia. En radio, en televisión -varias cadenas- en prensa. El concurso de maridaje parece que tiene transcendencia. Léase la reseña aparecida en EL PAIS titulada, "Los fogones le dan al fino".


O el reportaje de TVE.



Encuentro una página que habla de este concurso. Pica aquí. Es del Consejo Regulador

domingo, 11 de enero de 2009

Nieva, detrás de los cristales nieva y nieva...









¿No te has enterado que ha nevado en casi toda España? A mí me lo ha contado reiteradamente un pajarito, setenta veces siete durante siete días seguidos.

Las fotos han sido tomadas por mi hijo Jaime en el castizo barrio de Lavapiés, en Madrid.

Ruido, mucho ruido...

En mi pueblo, que somos muy modernos, durante estas fiestas navideñas y mayormente el público infantil y juvenil ha disfrutado de una pista de hielo -pero de hielo de verdad- instalada en una carpa situada en pleno centro de la ciudad. Otros años dicha pista era como de plástico, pero daba el pego y para distraerse, valía.

Para situarnos, Jerez está al sur de la península Ibérica, muy cerquita -a unos 100 Km- del estrecho de Gibraltar. Del norte de África, vamos. Y no nieva desde febrero de 1954. No se trata precisamente de una zona fría, sino más bien cálida. De hecho el verano aquí algunos lo soportamos bastante mal, y nos pasamos el día viendo documentales de los fiordos noruegos para consolarnos.

Esa pista de hielo, lógicamente, había que mantenerla congelada. Por otra parte parece ser que para ir sobre hielo es preciso hacerlo con música marchosa, a un volumen lo suficientemente alto como para que todos los patinadores puedan seguir el ritmo. Los de esta pista y los de la de Algeciras, que se quedó sin megafonía y en un alarde solidario la compartían al unísono, por lo que el volumen debía ser el adecuado.

El motor de la nevera de casa, hace ruido, pero poco. Claro que lo que tiene que mantener frío o congelado es muy poco comparado con la pista de hielo. El ruido que producía la máquina del hielo, se oía no sólo en toda la plaza, sino en calles adyacentes. Un sonido grave que te hacía vibrar hasta las entrañas. Música a todo pasto y fuerte sonido de bajas vibraciones. Una combinación perfecta... para desesperarse. Vecinos (pocos y cada vez menos, si el centro urbano sigue presentándose tan atractivo) y clientes de bares y comercios han sufrido lo indecible para que unos pocos disfruten de una actividad con mucha tradición entre los habitantes de Jerez: patinar sobre hielo.

Si queremos disfrutar de RUIDO ya tenemos a Sabina, ¿no?



Y en relación con esto que comento (al revés sería más cierto) he leído en el PAIS SEMANAL un artículo de Javier Marías, "Nuestras autoridades contra el trabajo" que, si no lo has hecho ya, te recomiendo que lo leas.

sábado, 3 de enero de 2009

Redes sociales

Domingo, 28 de diciembre, a las 6 de la tarde, en pleno centro. No se ve un coche (¡qué bien!), pero tampoco se ve a ninguna persona. ¿Dónde estarán? ¿Todos sentados frente al ordenador metidos en una de esas denominadas "redes sociales"? Yo más bien las llamaría "redes populares" o mejor todavía, "redes de grupos", pues se trata precisamente de grupos que supuestamente comparten intereses comunes.

Esto me sirve de pretexto para comentar un reportaje aparecido el 3 de enero en el diario EL PAIS, que, lógicamente, te recomiendo que leas (si no lo has hecho ya). Trata precisamente sobre la indefensión que los usuarios de estas redes tienen (tenemos) frente a un mal uso de los datos que circulan por ellas.

El artículo se titula "Desnudos en las redes sociales". Si piensas que puedes escribir lo que quieras en estos foros, entresaco un párrafo: "La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha constatado que los responsables de personal de algunas empresas investigan en las redes sociales los perfiles de candidatos a un puesto de trabajo para comprobar o completar detalles". O este otro: "En México, estos sitios han servido de instrumento para secuestradores que investigaban entre las fotos y datos de sus víctimas para averiguar sus direcciones, con quién se movían, o si sus imágenes reflejaban un estatus económico deseable".

En fin, que cada uno saque sus conclusiones. Yo podría poner muchos más ejemplos, pero prefiero que tú mismo te los imagines.

¡Ah! La foto no está retocada, es absolutamente real. Cierto que no me gustan las aglomeraciones, pero un poco de bulla (real, no virtual) no viene mal como compañía al pasear, ¿verdad?

Ahí va otra, para corroborar. Más luz, más contraste, más o menos color, pero sin trucajes.

Si quieres profundizar sobre temas de seguridad en la Red, léete "Identidad en la red", artículo de la revista Investigación y Ciencia, noviembre 2008

sábado, 27 de diciembre de 2008

El mercado de abastos

A la vista de la crisis que estamos sufriendo unos cuantos miles de millones personas en el mundo por culpa de unos pocos de miles de codiciosos, dueños del libre mercado especulativo y fraudulento, me quedo sólo con el mercado de abastos, el tangible, donde se compra y se vende algo que se ve y se palpa, como el de la foto, la lonja del mercado central de abastos de Jerez, "la Plaza".
El otro, el mercado de valores, la bolsa, ya debería estar cerrado. Al fin y al cabo, las empresas que realmente mantienen la economía no cotizan en bolsa, la pequeña y mediana empresa, la que aporta valor al producto con su trabajo, sin maniobras raras, sin chanchullos.

¿Cómo puede ser que el futuro de una empresa constructora - y sus cientos de puestos de trabajo- dependa de que venda su participación en una empresa de petróleo? Algo habrá que hacer para que todo esto no vuelva a ocurrir. Por lo pronto leer opiniones. Como la de Alfonso Guerra, en un artículo publicado en la revista TIEMPO titulado "¿Crisis del capitalismo?". Por supuesto te recomiendo que lo leas (me lo ha pasado el compañero Carlos Benítez). Además de quedarme con la frase que se destaca en el artículo, "La gravedad mayor de lo que está sucediendo en el capitalismo mundial es que los afectados por tanta irresponsabilidad y estafa se ven obligados a aceptar que con el dinero de sus impuestos se auxilie a los ladrones...", y que aboga por plantear posturas socialdemócratas, apunto su cita de Bertolt Brecht: “¿Cuál es el más grave delito, atracar un banco o fundarlo?”.

En la sección de opinión de EL PAIS, Manuel de la Rocha Rubí, argumenta muy bien en su artículo "Los costes del despido como ideología" la nula efectividad que contra la crisis tiene la postura neoliberal sobre abaratar los despidos. Destaco "...de la actual crisis ni son causantes ni tienen culpa directa o indirecta los trabajadores..." y "Los hechos vuelven a demostrar que el principio neoliberal de que la búsqueda de la mayor ganancia individual conlleva el mayor bienestar colectivo es falso".

Ya es hora de plantearse cambios drásticos en el sistema económico. Si los bancos no responden a la demanda de la sociedad, habrá que plantearse una acción directa del Estado a través, por ejemplo, de las cajas de ahorro.

Cerrar las bolsas. Los que están metidos en ese ajo le llaman "el juego de la bolsa". Pues no estamos para juegos, mire usted. Hay días que están cerradas y no se hunde el mundo. Y ha habido épocas en que ni siquiera existían, y el mundo progresaba. Así nos libraríamos de uno de los baluartes de la especulación.

Estatalizar actividades consideradas como fundamentales para la vida: agua, gas electricidad, comunicaciones, por ejemplo. ¿Cómo se puede especular con el agua, cómo hablar de producir beneficios empresariales con este bien escaso? ¿No está todo el mundo (o casi) de acuerdo con la Sanidad y la Educación públicos? Pues hagamos esto extensivo a otros sectores fundamentales como los mencionados. O la vivienda, ¿no es constitucional el derecho a una vivienda digna? pues quitémosla del "libre (y nefasto) mercado".

sábado, 20 de diciembre de 2008

Javier Pérez Royo: Estadolatría

En EL PAIS del pasado 20 de diciembre publica Pérez Royo un magnífico artículo sobre el laicismo en España, más bien la falta del mismo a nivel institucional. Los únicos avances son los producidos por la conducta de la ciudadanía. Te recomiendo que lo leas. Destaca el titular: "¿Por qué no se denuncian de una vez por el Estado los Acuerdos con la Santa Sede y se aplica la Constitución en lo que a separación de la Iglesia y el Estado se refiere?".

Yo voy a más. ¿No es cierto que bares y comercios que ocupan espacios públicos pagan su correspondiente tasa municipal? Pues doy una idea: que todos los monumentos de carácter religioso que ocupan espacios públicos también lo hagan, que paguen el correspondiente impuesto.

¿Se imaginan el respiro que supodría para las arcas municipales si la Iglesia por sus edificios pagase el IBI como lo hace todo hijo de vecino?

¿O que pagase el impuesto de sociedades, al igual que cualquier otra empresa en el Estado español, con actividad económica?