Mostrando entradas con la etiqueta redes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta redes. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de septiembre de 2012

De la "teoría del emplazamiento" a la Declaración Universal de los Derechos Humanos

"Una nueva revolución, que es biológica, tecnológica y comunicacional". Éste es el titular que encabeza la introducción a la nota que la EMARtv coloca para dar paso a la grabación de la entrevista al profesor Manuel Ángel Vázquez Medel, catedrático de Literatura y Comunicación. Con mucha pedagogía nos introduce en  esta teoría del emplazamiento, denominación para agrupar un trabajo que explica los nuevos tiempos y movimientos que estamos viviendo.

Emplea diez y siete minutos de tu tiempo en escuchar esta entrevista, que no te dejará indiferente y te hará ver que las nuevas tecnologías pueden ayudarnos a salir de la crisis.

Asombra su afirmación sobre cuál es la receta mágica para salir de la crisis: respetar la Declaración Universal de Derechos Humanos. ¿Mágica? No parece tan complicado.
Escucha la entrevista (si es que no lo has hecho ya): AQUÍ, te va alegrar. "No perdáis la esperanza, y sí perder el miedo", son sus palabras al término de la entrevista.

martes, 19 de octubre de 2010

Cuidado con lo que ponemos en la red

¿Estoy seguro en Facebook?
Hay aplicaciones que capturan datos de Facebook. Puedes leer la nota de prensa en EL PAIS de hoy o en el diario argentino LA NACIÓN. Me quedo con el último párrafo de la nota de EL PAIS: "A finales de julio, un informático recopiló datos de cien millones de miembros de Facebook en un fichero que distribuyó vía P2P. Esta fuga fue consultada al menos desde 60 empresas con muy distintos intereses".

En resumen, internet sí, redes sociales, también, pero hay que ser cautos. Todo lo que dejes en internet podrá ser visto por otra persona.

Por otra parte, la Agencia de Protección de Datos podría multar a Google por un importe de 2,4 millones de euros (que se dice pronto) ya que ha captado ("por un error técnico", según Google) información confidencial de los wifi que el coche de Street View iba localizando. Amplía esto EL PAIS

Los coches con las cámaras.
En Google puedes encontrar imágenes escribiendo el texto street view, y verás cantidad de violaciones del derecho a la intimidad por parte de la camarita de Google.

domingo, 22 de noviembre de 2009

El derecho a las comunicaciones

Muy acertadamente, el editorial de EL PAIS del pasado sábado 21 de noviembre comenta la necesidad que tenemos en España de un acceso universal a la Red ("Internet para todos" es el título). La ciudad donde resido, Jerez de la Frontera, se trata de la quinta de Andalucía en número de habitantes. Tiene un término municipal muy amplio con numerosas barriadas rurales y pedanías, lugares en los que ADSL son siglas que no tienen significado alguno. Incluso en el casco urbano hay zonas donde todavía no se puede contratar este servicio ni otros asociados, como la televisión por cable. Y por ninguna compañía.

Lo que se comenta en el editorial y yo no sabía es que la normativa europea permite que la implantación de este acceso universal a la Red se puede hacer o bien con fondos públicos o bien se puede repercurtir a las compañías.

Pero es preciso algo más. En los años 90 se utilizaba mucho el término "autopistas de la información" al describir los medios que se han puesto para hacer que la información circule y llegue allí donde es necesario. Pues pienso que el término es de lo más adecuado. Del mismo modo que hay carreteras y autovías que se construyen y se mantienen con cargo a los presupuestos de las distintas administraciones, los accesos a las “autopistas de la información”, al convertirse por Ley en un servicio universal, deben tener la misma consideración, no hay por qué pagar un peaje cada vez que se utilice.

El coste actual de conexión -allí donde existe tal posiblidad- a Internet (que por mucho que nos quieran marear con publicidad engañosa no es inferior a los 40 euros al mes) es abusivo. El pago del peaje se puede dejar al mercado de las distintas compañías ofreciendo algún valor añadido, pero siempre con la garantía de que todo el mapa español pueda conectarse a Internet, más allá de todo planteamiento basado en la rentabilidad económica inmediata.

En Jerez ya hace un tiempo que se instaló en la zona centro (en un proyecto conjunto entre el Ayuntamiento y una empresa de telecomunicaciones) una red wifi, parcialmente gratuita (creo que de una hora al día). Parece ser que se va ampliar esa red wifi. Sería preciso que los responsables del proyecto tuvieran en cuenta qué zona piensan cubrir, y que no se ciñan exclusivamente al centro de la ciudad pues, como comento más arriba, hay barriadas en el mismo Jerez donde no se puede contratar ADSL. Y que el Jerez rural es muy amplio y sus habitantes tienen los mismos derechos que los que vivimos en el casco urbano.

domingo, 25 de enero de 2009

Uso y abuso en la Red


José Antonio Millán, experto en cultura digital (su página personal es http://jamillan.com/) publica en EL PAIS del domingo 25 de enero un artículo de opinión titulado "De un hilo, y malo".

Básicamente habla de la indefensión del ciudadano a la hora de reclamar o sencillamente hacer una gestión con empresas proveedoras de servicios o comerciales, ya sea por teléfono o por Internet. "Las gestiones por Internet o por teléfono suelen ser un infierno para el desprotegido usuario", comenta en su artículo, que contiene varios ejemplos de abusos que menoscaban los derechos del usuario.

Yo no me resisto a aportar el mío. Si quieres hacer una reclamación a Sevillana a través de Internet, tienes que darte de alta en "Endesa Online". Pero es muy habitual que ocurra lo que ves en la imagen: que la página para darse de alta no funciona.

Una vez que consigas entrar en el formulario para darte de alta (¡toda una hazaña!), tienes acceso a un recuadrito bastante ridículo donde puedes intentar leer las condiciones legales de uso del servicio "Endesa Online". Se trata de un documento de ¡6 páginas tamaño folio muy densas, unas 263 líneas o, en palabras, 3.454! Y no te comento nada de los términos que se emplean para terminar diciendo que pueden hacer con tus datos personales lo que les dé la gana, y que si quieres darte de baja a la vez que tus datos personales deben ser borrados, tienes que mandarles una carta junto a una fotocopia de tu DNI a una dirección postal, bla, bla, bla.

Por ejemplo, lee este párrafo del documento legal, sacado de internet:
"Cesión de datos a entidades del grupo.
De igual modo, al proporcionarnos sus datos ud. acepta que estos puedan ser cedidos para su tratamiento y para el cumplimiento de los fines expuestos anteriormente, a otras entidades del Grupo de ENDESA (entendiéndose por Grupo lo dispuesto en el artículo 4 de la Ley del Mercado de Valores), a sociedades participadas por las que forman dicho Grupo, o a otras con las que las sociedades del Grupo concluyan acuerdos de colaboración, con la única finalidad de remitirle información comercial sobre productos y servicios relacionados con el suministro de energía, las telecomunicaciones e Internet, los servicios financieros y seguros, el equipamiento y asistencia en el hogar. Dado que algunos productos son comercializados por terceras compañías ajenas a nuestro grupo, ud consiente en que para la obtención de dichos servicios, podamos ceder a dichas empresas sus datos para que podamos prestarle los citados servicios, procurando por nuestra parte velar siempre por la legalidad y salvaguarda de dichas operaciones.
" En resumen: entrégate.

O sea, puedes hacer un contrato por teléfono o por Internet, pero para darte baja debes mandar una carta (en papel) a una dirección postal y... ya te contestarán, si lo hacen. Por decirlo suave, esto es un comportamiento totalmente asimétrico: facilidades para ellos (que se ahorran mucho personal en atención al cliente) y dificultades para el usuario. Porque, o aceptas los términos del contrato en su totalidad o no puedes acceder a "Endesa Online".

¿No has sufrido la típica llamada de teléfono a eso de las 4:30 de la tarde, en la quietud de la cabezadita frente a la telenovela, una llamada comercial, que para más inri, se trata de una simple grabación? Menos mal que al no haber nadie realmente al otro lado del teléfono, puedes despacharte a gusto a golpe de insultos e improperios. Por lo menos te desahogas, aunque no sirva para nada.

sábado, 3 de enero de 2009

Redes sociales

Domingo, 28 de diciembre, a las 6 de la tarde, en pleno centro. No se ve un coche (¡qué bien!), pero tampoco se ve a ninguna persona. ¿Dónde estarán? ¿Todos sentados frente al ordenador metidos en una de esas denominadas "redes sociales"? Yo más bien las llamaría "redes populares" o mejor todavía, "redes de grupos", pues se trata precisamente de grupos que supuestamente comparten intereses comunes.

Esto me sirve de pretexto para comentar un reportaje aparecido el 3 de enero en el diario EL PAIS, que, lógicamente, te recomiendo que leas (si no lo has hecho ya). Trata precisamente sobre la indefensión que los usuarios de estas redes tienen (tenemos) frente a un mal uso de los datos que circulan por ellas.

El artículo se titula "Desnudos en las redes sociales". Si piensas que puedes escribir lo que quieras en estos foros, entresaco un párrafo: "La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha constatado que los responsables de personal de algunas empresas investigan en las redes sociales los perfiles de candidatos a un puesto de trabajo para comprobar o completar detalles". O este otro: "En México, estos sitios han servido de instrumento para secuestradores que investigaban entre las fotos y datos de sus víctimas para averiguar sus direcciones, con quién se movían, o si sus imágenes reflejaban un estatus económico deseable".

En fin, que cada uno saque sus conclusiones. Yo podría poner muchos más ejemplos, pero prefiero que tú mismo te los imagines.

¡Ah! La foto no está retocada, es absolutamente real. Cierto que no me gustan las aglomeraciones, pero un poco de bulla (real, no virtual) no viene mal como compañía al pasear, ¿verdad?

Ahí va otra, para corroborar. Más luz, más contraste, más o menos color, pero sin trucajes.

Si quieres profundizar sobre temas de seguridad en la Red, léete "Identidad en la red", artículo de la revista Investigación y Ciencia, noviembre 2008

domingo, 30 de noviembre de 2008

Los piratas de Internet




Leyendo en el blog "Opiniones" -tienes su enlace aquí al lado- el artículo "Los piratas están en Somalia, no en Internet" (te lo recomiendo), su autora Mercè Perelló hace un buen análisis sobre la campaña anti-pirateo del Ministerio de Cultura.

Pero no estoy totalmente de acuerdo con él. Por ejemplo cuando menciona que "Enlazar y descargar contenidos no es ningún delito". Supongamos que entras en un conocido centro comercial sin vigilantes, sin cámaras, sin detectores en las salidas, de tal manera que podrías tranquilamente coger el libro, el disco o cualquier otro artículo que te apeteciera y llevártelo tranquilamente sin pasar por caja, porque nadie te va a llamar la atención ni a denunciar. En estas circunstancias, y a pesar de no haber vigilancia alguna, cometerías un delito contra la propiedad si te llevas algo sin pagarlo, porque lo estás haciendo contra la voluntad de su propietario. Si cambiamos el escenario anterior colocando un cartel en la entrada: "ENTRE Y LLÉVESE GRATUITAMENTE TODO LO QUE DESEE", la cosa cambia, ¿verdad? Con esto, se nos está ofreciendo explícitamente algo que podemos coger y llevárnoslo a casa. En ambos supuestos lo que cogemos tiene una propiedad. En el primer caso atentamos contra ella, pero no en el segundo porque explícitamente el propietario lo entrega gratis.

Un tercer escenario. Imagínate que nos ofrecen gratuitamente (o extremadamente barata) mercancía, pero tú no sabes si la mercancía es robada o no. ¿Te quedarías con ella? ¿Eres tú de los que compran autorradios u otros aparatos de origen desconocido?

Internet es un caos apasionante, de eso no cabe duda. Millones de personas publican, buscan, comparten información, ideas, conocimiento... También hay comercio en Internet. Es el mercado de siempre en un escenario diferente, en un medio diferente. Alguien que quiere vender algo encuentra a otro que lo quiere comprar. Pero las reglas son las mismas: el que roba delinque y debe ir a la cárcel. Si no fuera así, sería perfectamente lícito que, mediante enlaces y descargas lograra hacerme con tu número de cuenta bancaria, y "bajarme" tu saldo para descargarlo en otro sitio. Seguro que con eso nadie estará de acuerdo.

Si un autor emplea cinco años de su vida en preparar y publicar un libro, y de los ingresos que obtenga podrá vivir y podrá publicar más libros, ¿qué derecho ampara al que toma un ejemplar, lo copia en formato digital y lo pone en Internet a disposición de todo el mundo, obteniendo además unos ingresos por colocar publicidad en sus páginas, dejando al autor de la obra con tres palmos de narices? Y cuando menciono libro puedo mencionar CD.

Evidentemente hay multitud de personas y organismos (la mayoría) que no están en la Red con ánimo de lucro, están por compartir el conocimiento y las ideas. Hay cientos de miles de documentos en Internet que sus autores han puesto para ser leídos, para que se bajen, para que se difundan. Y miles de aplicaciones informáticas (sistemas operativos, bases de datos, herramientas, etc.) están en la red para ser descargadas gratuitamente, con el único compromiso de no lucrarse con ellas. ¿Es justo, no?

Voy a alargarme un poco más. "La red es libre", comenta Mercè en otro párrafo del mismo artículo. Tampoco estoy de acuerdo. ¿Qué tan libre es una red que cuesta 40 euros al mes el tener acceso a ella, y que tenemos que pagar a una compañía privada que puede cortarnos el suministro cuando quiera? Y una red que en una ciudad como Jerez, la quinta ciudad de Andalucía, hay zonas donde Internet no está accesible. El símil que se impuso hace unos años cuando se hablaba de "autopistas de la información" al referirse a la red, viene muy bien. De la misma manera que hay una red sanitaria, una red educativa, una red de carreteras (comunicaciones, al fin y al cabo) con cargo a los presupuestos del Estado, no estaría mal el que dispusiéramos de una red de comunicaciones estatal, de tal manera que se pueda garantizar el acceso a la información a toda la ciudadanía.
Hay suministros que se consideran fundamentales, como el agua y la electricidad. ¿Por qué no el teléfono e Internet? Todo llegará.

Si no hay libertad en el acceso, tampoco la Red es libre en sus contenidos. Ruego que alguien me corrija si me equivoco, pero actualmente los dominios de Internet (los nodos, o sistemas donde se publican y se buscan los contenidos de la Red) están autorizados (y por tanto controlados) por un organismo de los Estados Unidos, Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN), de tal manera que el espacio de direcciones y los nombres de dominio se manejan a través de la National Telecommunications and Information Administration (NTIA) del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

Esto significa que cualquier dominio de la red puede ser "silenciado" a discreción por el Gobierno de los Estados Unidos. ¿Estábamos hablando de una red libre? Pues me permito dudarlo. ¿Libre también para los chinos -por ejemplo- a los que se les trunca los accesos a contenidos a través de los buscadores como Google, empresa que coopera con el gobierno para cercenar aún más los derechos de los chinos?