martes, 8 de septiembre de 2009

El botellón de los pijos

Los comentarios que Iñaki Gabilondo da en la Cuatro suelen ser, por regla general, muy acertados. Si no viste éste relacionado con el problema del botellón, ahora tienes la oportunidad de escucharlo, partiendo el periodista de los lamentables hechos provocados por los participantes de un botellón en Pozuelo, un municipio cercano a Madrid, se dice que con la renta más alta de España.
De paso he desempolvado una foto (es un decir, porque la foto es digital) del 2004 que hice en la plaza de San Andrés (de Jerez) que en aquella época sufría la invasión de muchos cientos de personas (también esto es un decir) que se reunían básicamente para emborracharse, mear y armar ruido. Afortunadamente, eso es historia... en esta plaza. Pero no lo es actualmente para otros lugares, como es Guadalcacín. En esto se tienen que pringar las autoridades, no valen medias tintas. Como dijo alguien, respondiendo a aquello tan utilizado por la clase política respecto al botellón de "conciliar el derecho al ocio con el derecho al descanso", "descansar no es un derecho, es una necesidad".



11 comentarios:

Carlos Benítez dijo...

El tema del botellón es peliagudo.No todos los jóvenes("productos" de la enseñanza que les han dado sus padres)son unos vándalos que van al botellón a liarla,ni muchísimo menos.La mayoría son jóvenes que se reunen con los amigos el fin de semana alrededor de alcohol(beber como acto social también es heredado de los padres o de la sociedad en sí),siendo un botellón asequible al bolsillo, cosa que no es consumir alcohol en pubs y discotecas.Si el precio que cobran en dichos establecimientos los pusieran más razonables el problema no digo que se erradicaría,pero sí que disminuiría bastante.

Es lógico que un botellón en las calles no es cívico y que ocasiona muchos problemas a los vecinos, pero antes de prohibir, sería bueno que los políticos dieran una solución que pudiera satisfacer a todos(jóvenes,vecinos,hosteleros...)y no únicamente con represión.Hay que dar alternativas a la juventud,¿se está haciendo correctamente?Yo creo que no.

Víctor dijo...

No estoy muy de acuerdo con la opinión de Carlos, aunque comparto con él la idea de que es un tema peliagudo y sin fácil solución.

Pero no veo que haya nada malo en reprimir comportamientos incívicos, ni tampoco me parece que sea responsabilidad (ni asunto) de los poderes públicos diseñar o dirigir el ocio de la juventud... hay miles de actividades que se pueden hacer sin necesidad de molestar a los demás, y están a la vista de cualquiera. Tampoco me parece una solución bajar el precio del alcohol en los bares... si no lo hacen será porque sus costes no se lo permiten, ni se trata tampoco de consagrar una especie de "derecho a beber".

En cuanto al comentario de Gabilondo, me ha sorprendido bastante, la verdad, no me cuadra mucho con él... sólo disiento con el final: no me parece que la solución esté en dar a los jóvenes unas cuantas charlas. Bueno, que les den todas las charlas que quieran, pero mientras tanto que no dejen de tomar medidas para evitar lo que está pasando ya.

civilis dijo...

Estimado Carlos: olvídate de la palabra "botellón" y piensa en lo siguiente: Estás en tu casa y un día tras otro un numeroso grupo de personas no te dejan dormir por culpa de los ruidos, se mean en la puerta y te dejan la calle llena de basura y cristales. Si llamas a la policía para que actúe y te defienda de esas agresiones, ¿eso es intentar reprimir a esas personas o es intentar mantener el orden público?
Saludos

civilis dijo...

Hola Víctor, en el comentario de antes di demasiado pronto al "click" de "publicar comentario" y no te pude contestar. Gracias por aportar tu opinión aquí. Ciertamente, no se trata de actuar contra los jóvenes, sino de frenar actuaciones que dañan a los demás, comportamientos incívicos, como bien dices.
Saludos.

Carlos Benítez dijo...

Mi también estimado Antonio:

Sí,si tienes razón en lo que dices,pero aparte de no permitir el botellón en las calles, creo que habría que dar alternativas a ello,ya bien adecentando lugares en que no se moleste a los vecinosfomentando más y mejor actividades sin alcohólicas(esto es más difícil)o que los empresarios hosteleros pongan de su parte y pongan los precios a niveles razonables.

civilis dijo...

Pues creo que así sí estamos de acuerdo Carlos, separando el fenómeno del botellón de lo que piden -con toda lógica- los jóvenes: alternativas saludables para emplear su tiempo de ocio.

Víctor dijo...

Me gustaría pensar (quizás estoy equivocado) que los jóvenes de hoy son capaces de encontrar alternativas saludables de ocio por si mismos, sin necesidad de que se lo tenga que procurar papá Estado..

civilis dijo...

Hombre, Victor, precisamente vives en una ciudad donde papá Estado (o Comunidad o Ayuntamiento) emplea sus buenos millones en parques, en recintos deportivos, en carriles-bici (¡entre pueblos!) en museos, en acontecimentos culturales (música incluida), etc. de tal manera que jóvenes (y no tan jóvenes) tienen una amplísima oferta de ocio con cargo a las arcas de las distintas administraciones. Hay mucha actividad cuyo coste debe ir a cargo de la Administración porque no es lucrativa, pero ciertamente necesaria...
¡Saludos!

Puravida dijo...

Hola Civilis... a mi me parece bien que las Administraciones asuman el coste de los servicios no lucrativos e imprescindibles para el funcionamiento de la sociedad (a sufragar con cargo a los impuestos cobrados, y no con cargo a deuda pública); y me parece mal que se utilice ese poder para generar prebendas, conseguir voto cautivo, colocar amigotes, etc... en general, para malgastar un dinero que se piensan que es suyo (cuando es de los ciudadanos) o, a lo sumo, que se piensan "no es de nadie".

Pero en fin, partiendo de que vivimos en el país que vivimos, estoy de acuerdo con lo que dices en tu comentario... ya hay suficientes alternativas de ocio, como las que mencionas, para sustituir al botellón.

Lo que quería decir en mi comentario es que si encima de todo lo anterior, tenemos que crear ahora una nueva concejalía de "Dirección del ocio de la juventud", dotarla de un presupuesto y de más personal, seleccionar y pagar a la empresa externa de cualquier amigote para que suministre a los "animadores culturales" que deban acompañar a los jóvenes de la manita al concierto de turno (contratado a un artista que haya pedido el voto para el partido, por supuesto).... pues apága y vámonos a otro país un poco más serio, a uno donde por lo menos tengas la sensación de que tu trabajo y tus impuestos van a servir para el progreso real de la sociedad en la que vives. A ser posible a uno que no haga mucho calor. Saludos.

civilis dijo...

Victor, muchas gracias por darle un poco de vida a este modesto blog. Empezando por el final, hablando de calor, te digo que si yo tuviera una oportunidad de pasar la mitad del año en alguno de los fiordos Noruega (que no conozco), lo haría. Este mes de agosto, y parte de septiembre, ha sido algo asfixiante por culpa del calor.
Estoy muy de acuerdo con este último comentario que has escrito. El botellón no es una actividad de ocio, es una actividad molesta y nociva para los demás (para los vecinos, principalmente). Hablando de botellón, yo no trato de moralizar. Como dijo alguien en una ocasión: "si una persona se quiere reventar el hígado y el cerebro con alcohol u otro tipo de drogas, ése es su problema, pero que no lo haga delante de mi casa". Si el alcohol es muy caro para mis posibilidades económicas, pues no lo beberé y punto. A lo mejor puedo jugar al parchís o al dominó (o sencillamente charlar) en el parque de mi barrio... yo que sé, como bien dices, hay muchas cosas que hacer, antes que exigir que se bajen los precios de los bares, ¿verdad?
De todas formas, la actividad privada nunca ofertará ocio "para echar el rato", lógicamente van a ganar dinero, o sea, que el usuario consuma. Por eso sigo pensando que las Administraciones deben intervenir (¡sin tirar el dinero,ojo!). Y las fundaciones, las obras sociales de las Cajas, etc.
Un cordial saludo.

Víctor dijo...

Hola Civilis... pues empezando y terminando por el principio, te diré que pasé una vez por los fiordos noruegos y me encantaron. Eso sí, para pasar medio año te tiene que gustar mucho la lluvia.. recuerdo que cuando llegamos a una ciudad (Molde me parece que era, o quizás Alesund), a finales de agosto, nos dijeron tan contentos que era el primer día que salía el sol y no llovía ¡desde mayo! Eso, para un jerezano como tú, tiene que ser muuuuuuuuuuy duro.. :)