domingo, 10 de marzo de 2013

El coche manda

¿Queda espacio para el peatón?
Paseando hace poco por la calle Larga, peatonal (o eso creía yo), la calle más céntrica de mi pueblo, me encuentro el reclamo publicitario que ves en la foto. ¿Te imaginas que fuera al revés, que pusiéramos publicidad por donde circulan los coches? Por ejemplo, un gran zapato en medio de la calzada, para llamar la atención de los conductores, anunciando una marca o un comercio. ¿Por qué esto que digo suena a disparate pero no al revés?

Nuestro Ayuntamiento (María José García-Pelayo, del PP) pasa olímpicamente de peatones, permitiendo que el centro se llene de obstáculos para ellos, como el coche que ves en la foto, sin reparar los baches que con la lluvia se convierten en lanzaderas de agua contra los sufridos viandantes, sin tener en cuenta las más elementales normas contra la contaminación acústica -por ejemplo, el traqueteo de los registros cuando por encima pasa un autobús o un coche- y de la otra. Para el Ayuntamiento tampoco existen las pocetillas atascadas, esas por las que no fluye el agua desde el año de la polca.

No olvidemos que incluso los organismos sostenidos por los países como es la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaran que los gases y partículas salidos de los motores de gasoil provocan cáncer. Que urbanistas de prestigio recomiendan la eliminación del tráfico en calles estrechas, aquellas de menos de cinco de metros de anchura, de las que tenemos a cientos en Jerez.

Invasión impune de la acera
No entiendo cómo los comerciantes del centro histórico de Jerez no se unen para hacer presión al Ayuntamiento y que se tomen medidas no ya para facilitar la vida al peatón, sino al menos para no perjudicarla más. ¿Te imaginas un centro urbano por donde sólo circulen coches, por donde no vaya ni un solo peatón? ¿Qué futuro tendría entonces el pequeño comercio del centro?

Tampoco entiendo cómo hay ciudadanos que manifiestan que circular a 20 o 30 Km/h en calles sin aceras les parece que es ir demasiado despacio, obviando el peligro que supone eso para un peatón. O que poner las autopistas a 130 km/h les parezca bien, sabiendo el incremento que eso supone en contaminación y en gasto energético Subir de 120 a 130 Km/h (aumentar la velocidad un 8%) supondrá para los bolsillos de los conductores un aumento del gasto cercano al 20%. Claro que las petroleras y el Estado ganan más dinero, un 20% más. Pero eso no lo dice nadie.

Y es que el peatón siempre se lleva la peor parte. Como ocurre ahora con la colocación de los palcos de semana santa. Se hace un esfuerzo en permitir la circulación de coches por el centro, a costa de invadir las aceras con esos artilugios -los palcos- que no gustan ni a los más entusiastas de la semana santa. Sólo gusta a quien hace caja con esto: la junta de hermandades.

3 comentarios:

Alicia sánchez dijo...

Estoy convencida de que nos atontan con sustancias en el agua o conmensajes subliminales en la tele pa que no nos quejemos....

Víctor dijo...

Como apuntas en un momento de tu entrada, estoy convencido de que los privilegios que se conceden al coche en nuestra sociedad están muy relacionados con el hecho de que constituyan una fuente sencilla de altos ingresos para los Estados. Leí una vez (quizás te lo he dicho ya y me estoy repitiendo..), que el petróleo le daba tantos ingresos al Estado francés (por vía fiscal) que a la mismísima Arabia Saudita.

Y a la gente que vaya a más de 30 por una calle sin aceras habría que quitarle el carnet, directamente.

Un abrazo

Antonio Ruiz de Morales dijo...

Gracias, Alicia y Víctor, por vuestros comentarios, siempre enriquecedores.