miércoles, 5 de septiembre de 2012

Yo no te pido la Luna


Visto que las medidas que tomó ZP a partir de Mayo/2010, y las que Rajoy ha tomado desde Noviembre/2011 no han servido absolutamente para nada, incluso para empeorar la situación más si cabe, ¿qué posibilidades habrían para que el Congreso de los Diputados hiciera de tripas corazón y todas las fuerzas políticas que lo componen se sentaran para encarar una solución que al menos frene la crisis? Así, además de un gran ejercicio de solidaridad y de modestia, veríamos si realmente la crisis se sigue ensañando con nuestro país por causas externas o sencillamente por culpa nuestra.

Tomar entre todos una serie de medidas, donde todo el mundo arrime el hombro y todo el mundo se sacrifique, tanto trabajadores como empresarios, todos. Medidas aceptadas por el Congreso, por unanimidad.

¿Por qué esto que estoy escribiendo es un imposible y más de uno pensará: menudo iluso?

4 comentarios:

Víctor dijo...

Creo que es lo más sensato que he escuchado en los últimos tiempos, y creo que estás pidiendo la Luna.. ¡¡las dos cosas!!

Roberto dijo...

Muy importante lo que dices. Yo creo que una administración inteligente y, a la vez, honesta haría maravillas en cualquiera de nuestros países. Ni siquiera esperaría medidas espectaculares e ingeniosas, sino tan solo las que están en los libros elementales de economía... y, básicamente, hacer que la población y el resto del mundo le tuvieran una gran confianza a esa administración. Parece muy simple y sin embargo en la Argentina parece imposible lograrlo desde hace algo menos de trece años, quiero decir, exactamente desde el 10 de diciembre de 1999.

Un abrazo desde Buenos Aires.

civilis dijo...

Gracias, Víctor y Roberto por vuestros comentarios. En la entrada anterior me llamó la atención que el profesor entrevistado plantee el cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como "fórmula mágica" para la resolución de la crisis. Gracias a ello, me he leído los 30 artículos, y confieso que este señor puede tener toda la razón: si se aplicaran esos 30 artículos, el mundo sería un paraíso de felicidad.
Un abrazo (y todavía caluroso) desde Jerez.

civilis dijo...

Mandé esta entrada a EL PAIS, en la sección de Cartas al Director, y me la publicaron. Aquí está el enlace: http://elpais.com/elpais/2012/09/06/opinion/1346951914_493606.html