viernes, 12 de agosto de 2011

Hay que cambiar muchas cosas

Leo en la prensa que un exalcalde (ahora diputado autonómico) es imputado por tercera vez.

La primera fue por tráfico de influencias derivado de la plusvalía que obtuvo por la venta de una finca (5,2M €).

La segunda, por una supuesta prevaricación y falsedad en la adjudicación de la contrata de basura.

Y ahora por un delito electoral, al celebrar un mitin en las pasadas municipales en un local vetado por la Junta Electoral.

En los dos primeros casos, el personaje fue arropado por el presidente de su comunidad y por un destacado diputado de su partido.

Si la clase política quiere que sea mejor valorada por la ciudadanía, tiene que evitar situaciones como ésta. Y no me refiero a un partido político en concreto, pues el mal es culpa de todos ellos. Para dignificar hay que cambiar, y drásticamente. No basta con hacer declaraciones a los medios, hay que actuar. Serlo y parecerlo.

(Noticia recogida en EL PAIS)

3 comentarios:

CDiazPines dijo...

De acuerdo, pero en todos los estamentos sociales se dan los casos que mencionas en la política, sólo que la política está en el escaparate y así debe ser, cuanto más transparente, mejor.
Me refiero que no vayamos a creernos que tenemos una sociedad perfecta y que quienes la emborronan son las personas que trabajan en la política.
Simplemente creo que son un reflejo de lo que es la sociedad entera.
Todos y todas tenemos que esforzarnos en formas en valores a nuestra descendencia y darles ejemplo de ellos.Luchemos por una educación en valores que destierre para siempre los tics que reconocemos en nuestra clase política.

civilis dijo...

Aprecio tu matización, pues no había caído yo en comentar este aspecto. Sin duda que en otros ámbitos no políticos se reproduce esta supuesta "sinvergonzonería", y en algunos casos de modo escandaloso. La opacidad parece que forma parte de nuestra cotidianidad. Hay que desterrarla.

percival dijo...

Estoy completamente de acuerdo. Son los partidos los que deben velar por la honradez de sus representantes.
Tambien es cierto lo que dice CDiaz en su comentario, pero los únicos que pregonan su honradez para que los voten, son los políticos.En el resto de la sociedad hay lo que ha habido y habrá siempre.