jueves, 22 de noviembre de 2012

Socialista, no sociata


Me han tachado muchas veces de "sociata". Claro, eso es un insulto, y de los gordos, pues se trata de incluir a uno en el saco despectivo de los socialistas. Al igual que "pepero". Aunque la Real Academia lo clasifique de coloquial, nada más lejos de la realidad. Un insulto en toda regla.

¿Por qué esa manía de desprestigiar todo lo que huela política? Pero si la vida misma es pura política. Miedo me dan aquellos que dicen "yo soy apolítico" Prefiero antes a un pepero o a un sociata.

Bueno, a lo que iba. Yo soy socialista, no sociata. Que no es lo mismo. Igual que tampoco es lo mismo PSOE que PP, que eso lo dicen quienes, interesadamente, intentan demonizar la vida política. Se quiere dar la impresión de que el optar abierta y claramente por una opción -no ciñéndose como la mayoría a hacerlo en silencio y veladamente cada cuatro años delante de una urna- se pueda uno "ensuciar".

¿Es sucio entonces el luchar abiertamente por intentar que no se pierdan los derechos -y deberes- adquiridos a lo largo de años de lucha, o mantener la igualdad de oportunidades en un sistema que actualmente presiona hasta la asfixia para hacernos caer en el estado del bienestar de hace cincuenta años, que tenía de todo menos de bienestar?

Ahora hay muchos que pregonan su inmaculada posición porque no se rozan con nada relacionado con política donde todo es podedumbre y corrupción. ¿De verdad? ¿Y no es corrupción el vivir toda la vida del cuento -incluso en el ámbito privado- alcanzando puestos de privilegio donde se ha sido un total y peligrosísimo incompetente aplastando al compañero en beneficio propio?  Todo aquel que se aprovecha de su posición en beneficio propio es un corrupto. Y puede que no tenga nada que ver con una posición política. También se puede dar en el trabajo, en la Asociación de vecinos o en la Hermandad.

Así que yo estoy orgulloso de mi postura socialista -que no sociata- porque defiendo el interés colectivo frente al individual, porque lucho por no perder el nivel de estado de bienestar que hemos tenido hasta hace poco, en Sanidad y Educación especialmente, así como en derechos -y deberes- laborales y derechos -y deberes- de pensionistas. Y del sistema de libertades públicas. Y de la solidaridad. Y del bien común. Y de un mejor reparto de la riqueza (también de los impuestos que son precisos para mantener el estado del bienestar).

9 comentarios:

percival dijo...

Lo has explicado claro y contundente. No puedo estar más de acuerdo contigo.

Antonio Ruiz de Morales dijo...

Gracias, Percival, por tu comentario. Hacía tiempo que no te veía por aquí, en la "nube" ;-)

Víctor dijo...

Yo estoy más bien del lado de los fuertemente escépticos (digámoslo así) frente a la política y -sobre todo- frente a los políticos, pero me ha parecido magnífica la defensa que haces aquí de una y de otros. Realmente das en el clavo, ya podrían hacer los partidos una defensa así de su propio trabajo.

Sin embargo, tú eres honesto a carta cabal, y por tanto no eres representativo (en mi opinión) del político o incluso del hombre-político medio.

Un abrazo

Antonio Ruiz de Morales dijo...

Victor, si la derecha española estuviera compuesta por personas como tú, la verdad que yo estaría flotando en un mar de dudas ideológicas, con el norte perdido, sin saber cuál es el oeste o el este. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

Víctor dijo...

De nada, gracias a ti.

Otra cosa.. deduzco de tu comentario que me consideras parte de "la derecha", jeje.

Te doy mi opinión al respecto: a mi esa distinción izquierda/derecha me parece bastante confusa, por no decir inválida (aunque ciertamente se encuentra aceptada de forma abrumadora).

Según lo veo, la contradicción política esencial se encuentra entre los principios de libertad y de igualdad; o lo que es lo mismo, entre los derechos del individuo y los derechos de la colectividad. Lo mencionas muy acertadamente en tu entrada, y manifiestas tu opción por la igualdad (por el colectivo).

En cualquier ámbito de la vida que imagines, debes tomar siempre una posición entre ambos principios que son por esencia contradictorios (más o menos inclinada hacia uno de ellos, más o menos intermedia..). Yo tiendo a inclinarme en casi todos los casos por la libertad (el individuo) frente a la igualdad (el colectivo). El colectivo me parece necesario en la medida (y sólo en la medida) en que el ser humano es un ser social, y ese colectivo pueda ser útil para los individuos que lo integran; pero el sujeto originario y titular de derechos pienso que debe ser la persona.

Esta opción general por la libertad individual suele llevar aparejado que, aplicando los clichés políticos de rigor, le califiquen a uno "de derechas" en temas económicos, y "de izquierdas" en temas personales.

Un abrazo.

Miguel A. dijo...

"La vida misma es pura política", y la política, algo mucho más allá de PP y PSOE, de izquierdas o derechas. Eso es lo que tiene que superar de una vez este país.

Antonio Ruiz de Morales dijo...

Un saludo, Miguel.

Víctor dijo...

¡Feliz Navidad, Antonio! Te mando un fuerte abrazo :-)

Antonio Ruiz de Morales dijo...

Feliz Navidad, Victor y la compaña.
Un abrazo a todos.